sábado 13 de febrero de 2010

En Madrid sería la Señora Gili (entrada de crucigrama).

"Danzad, danzad malditos" Novela de Horace McKoy.

Noticia en La Vanguardia de hoy: "La consellera de Salud de la Generalitat, Marina Geli, consideró hoy "probable que se cometiese algún error humano involuntario" en el procedimiento de uso de los medicamentos que se utilizaban en las sesiones de diálisis en el Instituto Nefrológico Santa Tecla de Tarragona, donde resultaron infectados de hepatitis C siete enfermos renales."


Hacía días que no me metía con la señora Geli. La considero mediocre hasta la médula pero, al menos, tiene una virtud que mejora sus capacidades para la hecatombe: tiene poca iniciativa. Cuando los insulsos (o tontos) tienen iniciativa, son muy peligrosos. No es el caso de la Geli.

Es maestra en decir frases insustanciales, quizá tautológicas y decididamente perogrulladas. En la oración arriba entrecomillada y en cursiva aparecen 5 ejemplos. En 8 palabras. De catálogo. Dice la mal aconsejada consejera:

"Es probable..." Visto lo que pone después, no es probable. Supongo que es más seguro que tras el día viene la noche, puestos a decir simplezas innecesarias.

"...algún error humano..."  Sobra "algún", mejor decir "un".  Sobra "error"; mejor "delito" "negligencia" "temeridad"... "Error" es muy "políticamente correcto", pero verán como los jueces no lo encuentran "jurídicamente correcto". Todos tenemos derecho a cometer errores, pero ya me dirán qué pasa con los plegadores de paracaídas, por ejemplo. Las personas tenemos que saber dónde estamos, qué hacemos y, hasta qué punto, nos podemos permitir errores.

Sobra "humano". No creo que las jeringas contaminadas, por sí mismas, decidieren no desecharse y traspasar virus de un paciente a otro. Las jeringas no se equivocan, ni los ordenadores, ni las máquinas. Los humanos que las emplean, sí. Siempre que hay un error es humano.

El resto de la nota sigue por este trillado camino. Creo que es un intento para trivializar la cosa. Añade que "Se dejarán pasar unos días..." Excelente táctica: dilatar o posponer son formas taxativas de negación, evitación y comodidad. No hacer es más desahogado que "hacer".

¿La verdad, según mi buen saber y entender?: Más que error, desidia rayana en el delito de imprudencia temeraria. Menos mal que la Geli no ha dicho "que se cumplían todos los protocolos". Lo que sí ha recordado es es que "se investigó el caso apenas se supo". Como en la novela "Las normas de la casa de la Sidra", en la que el papel con las reglas de la sidrería iba acopiando epígrafes cada vez que pasaba alguna catástrofe. Si se hundía un techo por celebrarse allí una fiesta, se prohibían hacer fiestas en los tejados. Si se ahogaba un obrero por caer el en lagar, se añadía la sabia norma de no acercarse demasiado al pozo, y así sucesivamente.

Yo (cruel, degenerado y cada vez más tronado; no me hagan caso) hace tiempo que habría añadido una regla recurrente en nuestra triste y pobre patria: No dejar la consejería de sanidad en manos de especialistas en vaciedades y mentiras.